Diseño para jardines e interiores con reutilización y reciclado

Es genial que, en pos de cuidar el medioambiente y no saturarlo de basura que tarda cientos de años en degradarse, casi todo puede ser puesto bajo dos de las R del trio salvador (Reducir, Reciclar y Reusar). Ropa, bijouteri, muebles, lo que se ocurra puede ser salvado de las garras de los vertederos sólo usando un poco de imaginación y poniendo manos a la obra. Aquí les traigo algunos elejemplos que “reutilizo” desde Pinterest.

Empecemos con ideas para el jardín o patio. Yo no tengo pero si tuviera, tendría este biombo hecho con puertas:

Hometalk

Sabemos que una manera clave para reducir nuestros residuos es reciclar los materiales: el papel usado se convierte en nuevo, el vidrio y los metales se funden para crear nuevos objetos,las maderas se compactan. También podemos reusar elementos que ya no nos sirven. Los frascos pueden volverse portaretratos, las latas pasan por macetas, un rastrillo puede ser un soporte para tus herramientas de jardín.

Hemos visto que una de las tendencias para no desechar muebles viejos, por ejemplo, es restaurándolos o, como se dice ahora, haciendo upcycling. En este sentido hemos visto muchas opciones e ideas con reciclado y decoramos interiores del mismo modo.

Otro ejemplo es este pallet un tanto castigado fue cortado, lijado y convertido en una hermosa mesa de jardín:

Esa cajonera que tal vez ya no quieras en tu living o habitación, puede pasar a alegrar tu patio convertida en una especie de huerta vertical.

Mirá más en Patty´s Creations, de donde saqué esta idea colorida.

Abajo, una silla hecha con pallet reciclado. Si bien se requiere un poco más de oficio para lograrla, lo que quiero mostrarles es que no hay nada para lo que un pallet no pueda servir. Me encanta, ¿qué les puedo decir?

via Polyvore

Como les conté, mi locura por la ecología hace que me sea imposible tirar un corcho. Sabiendo que proviene de los alcornoques, esos árboles tan particulares que se encuentran sólo en algunos lugares, hacen que este material sea cada vez más escaso y caro. Entonces, cuando una bebida espirituosa pasa a mejor vida, los corchos van a mi provisión que estaba esperando una idea como esta para dejar de ocupar lugar en mi armario.

  Si vieran el lio que tengo con mis accesorios, dirían ¿cómo no se te ocurrió antes esta forma de reutilizar un cajón y unas botellas para organizarlos? ¡Al fin mis collares y aros dejarán de enredarse con mis pulseras!

Por último, y ya los dejo que piensen cuál de todas estas hermosas ideas pondrán en marcha, estas bombitas de luz, un estencil con las formas caladas que gustes y un poco de pintura en aerosol y tenés este adorno lindo, lindo (me hace acordar a los adornos de Navidad, ¿no?)

¿Les gustó?

“Buen pastor, una fuga de mujeres”, un documental que reconstruye la memoria

Me tomo la licencia de correrme un poco de nuestro eje, la ecología, para traerles una historia que ocurrió en Argentina en los años 70 pero que puede haber ocurrido de forma similar en muchos países latinoamericanos. Eran épocas en que Isabel Martinez de Perón era el rostro del gobierno y en que la sociedad ya bullía de ideales que empezaban a contrariar a los poderes económicos de turno. Tanto que se encaró una cruzada contra quienes tildaron de “subversivos”.

Subversivos eran los hombres y mujeres con convicciones políticas distintas, que creían en el poder de la clase trabajadora para cambiar la realidad  y convertirla en una situación más justa para todos. Corría el año 1975 en Córdoba y algunas militantes habían sido puestas presas por defender sus principios en la Cárcel del Buen Pastor.

Ante la injusticia de la situación, distintos grupos políticos partidarios de la época coordinaron una fuga para lograr la libertad de las presas políticas. Este episodio ha sido silenciado en la historia política reciente de Córdoba porque supo dejar en ridículo a las fuerzas de represión que se vieron burladas y que despertó un escándalo para la Córdoba conservadora,

De la reconstrucción de la memoria sobre este hecho trata el documental “Buen Pastor, una fuga de mujeres”, que se estrenó en 2010 pero que llegó hace unas semanas a Buenos Aires y pronto lo hará en La Plata.

Digo “reconstrucción” porque  el 4 de agosto de 2007 el gobierno de José Manuel De la Sota inauguró el Paseo del Buen Pastor, un complejo comercial, gastronómico y recreativo en este sitio donde la historia tuvo lugar. Hacer locales allí era un gesto que parecía decir que lo acontecido no tuviera importancia, como si las paredes no guardaran testimonio y no merecieran conservarse como un símbolo de “nunca más”.

Este documental rescata la historia de 26 mujeres, guerrilleras, presas, y fugadas. Revolucionarias, madres, estudiantes, trabajadoras y militantes. Combativas y luchadoras. Un testimonio que vuelve a poner a la luz y los ojos de todos el rol de las mujeres en la dictura. Por todo esto, me contacté con Viviana Inés García, Co-Productora Ejecutiva, quien trabajó también en la investigación y archivos, cámara y foto fija.

Vivi cuenta que esta “es una historia que escuché desde que era niña pero que la sociedad cordobesa no conocía o no recordaba. Mi interés fue dar a conocer a estas mujeres que sentí nombrar reiteradamente y que fueron para mí, un ejemplo a seguir. Mujeres que soñaban con un país hermoso, corajudas, militantes, solidarias, comprometidas, en fin, revolucionarias. Y que hasta el día de hoy siguen pensando y luchando como hace varios años atrás”. La idea con el documental fue “rendirle un pequeño homenaje a esas 9 desaparecidas, a esas 26 fugadas y en especial a una de ellas, a mi madre”, remarca.

 

Buen Pastor... nace del trabajo en conjunto de Mariana Tello, quien llevaba adelante su investigación para la tesis de maestría en antropología y Viviana que hacía tiempo venía interesada en realizar un documental sobre la fuga del buen pastor.

 

El proceso de filmación fue muy largo. La primera entrevista se hizo en 2.003 y el día del estreno fue en 2.010. Ocho años llevó todo el proceso de investigación, rodaje y edición. En el medio, Mariana se fue a vivir a España y Vivi siguió almacenando algunos acontecimientos claves, como la visita de una ex presa política a Córdoba que regresaba luego de muchos años.

Mientras Buen Pastor, una fuga de mujeres seguía su proceso de gestación, se comenzó a derrumbar el edificio. “Lo iban derrumbando, lo iban desapareciendo”, recuerda Vivi. El tiempo siguió su curso y “las mismas ex presas políticas comenzaron a incorporarse al trabajo pero ya no como entrevistadas solamente sino como parte del equipo, buscando financiamiento y determinando también que ejes querían para este documental”. En el tramo final, la productora el Calefón se suma  al proyecto y se logra de esta manera seguir y terminar el proyecto audiovisual.                       

El resultado es una pieza más del rompecabezas del pasado reciente que, desde hace muy pocos años, los argentinos nos animamos a empezar a armar. Que estas historias no queden sin contar, que cada vez seamos  más capaces de escucharlas, no tiene que ver con compartir ideologías sino con un grado de maduración como sociedad que, al enfrentarse a sus sombras, las supera y mejora.

Habla de ciudadanos que se animan  a mirar a los ojos a un período turbio y sangriento perdiéndole el miedo y  entendiendo -proclamando- que algo así no debe volver a pasar. Espero, sinceramente, que todos los países del mundo seamos capaces de reflexionar sobre los errores históricos y de hacer el mejor esfuerzo por no volver a repetirlos.

Si les interesó, aprovechen a ver el documental en Buenos Aires en Av. Corrientes 1543 el 31 de mayo a las 19.30. Hoy 24 a las 19 horas en la función especial por el aniversario de la fuga, con la presencia de los realizadores y ex presas políticas del Buen Pastor.La cita será en la Casa del Bicentenario, Riobamba 985. En La Plata pueden consultar las funciones en La Plata Go.

Aquí les dejo el trailler:

Cortinas verdes, otra manera de hacer más ecológico un edificio

En Japón se vienen desarrollando proyectos que combinan lugares de trabajo con áreas verdes de una manera distinta a través de las Cortinas Verdes.

Copyright Anjo City

¿Cuántas veces deseaste mirar por la ventana de tu oficina (o departamento) y tener una vista que te haga olvidar por unos segundos que estás en medio de una gran urbe de cemento, hormigón y más cemento? Soñás con un techo verde, con una huerta vertical que te reconecte con algo más natural, volver a un ciclo que tenga más que ver con la tierra.

Las Cortinas Verdes son una forma natural de dar sombra desde una ventana exterior del edificio con plantas trepadoras como la calabaza y el morning glory. Sus beneficios ecológicos están ligados a su capacidad para bloquear los rayos directos del fuerte sol de verano y prevenir el aumento de la temperatura interior de las habitaciones y en la superficie de los edificios.

Al mismo tiempo ayudan a bajar la temperatura gracias al efecto transpiracional de la evaporación del agua desde las hojas. Es decir, que al despedir partículas de H2O se regula el calor del ambiente. Esto permite ahorrar energía ya que el aire acondicionado se vuelve menos necesario para refrigerar las oficinas y así se reducen las emisiones de CO2.

El Grupo Kyocera es una de las empresas que comenzó con esta técnica de cultivo hace ya cuatro años. Desde entonces cultivan melón amargo y morning glory para formar Cortinas Verdes en sus oficinas de Japón.  Las Cortinas se levantan  sobre enrejados y ayudan a dar secciones de sombra a los muros externos y ventanas.

La empresa nipona empezó con esta técnica en su planta de Okaya. Para 2009, el Grupo ya tenía un total de 294m de cortinas verdes en todas sus instalaciones y eso equivalía a 775 m²  de área cubierta de verde.

Actualmente, las oficinas de la empresa que tienen este sistema ecológico están en 20 lugares de Japón,Tailandia y Brasil. La cantidad de cortinas verdes absorven 8.676kg-CO2 por año, es decir que cumplían la misma función que 620 cedros limpiando el aire y ayudando a que no se incrementen desmedidamente las temperaturas.

Más allá de los efectos positivos en concreto que representan para el entorno, el verde suave del follaje que cubre las ventanas y paredes crean una atmósfera relajante, que no sólo notan los empleados sino también los visitantes. De hecho, muchos trabajadores están tan a gusto con estas cortinas verdes que las han ido implementando en sus propios hogares.

Tips:

1m2 de follaje absorve 3.5kg/al año de CO2

4m2 de cortinas verdes absorven la mismo cantidad de CO2 que un cedro (14kg/al año de CO2)

En la ciudad de Anjo, en el mismo país, hay otra iniciativa en marcha desde 2007 que también promueve las Cortinas Verdes en los edificios municipales .

Rockriver

shikigami2001

Aquí les dejo el instructivo (en inglés) para que puedan hacer su propia cortina verde.

Me pareció una opción más que interesante para mejorar la calidad de vida en las ciudades, ayudar a que los lugares de trabajo sean más amenos para trabajar y, de paso, colaborar con la ecología, un punto nada despreciable en el contexto en el que vivimos actualmente. ¿Qué les parece?

Fuentes: 1, inhabitat

Reciclaje: cuál es la diferencia entre upcycling y reutilzación

Si pasás mucho tiempo viendo blogs sobre ecología, habrás notado que se usa mucho el término upcycle como así también el de reutilizar y reciclar. Este post es un breve glosario que espero les sirva a ustedes como me sirvió a mi, que últimamente me topaba con estos términos y no lograba entender la diferencia que tenían. ¿No eran lo mismo las tres? La respuesta es NO.

Upcycle sería restaurar, es decir, tomar un elemento (portaretrato, mesa, silla, vestido, lo que se te ocurra) y mejorarlo,. Ese objeto podría haberse seguido usando tal como estaba porque no era inservible pero gracias al upcycle se verá nuevo y mucho más lindo. Esto se logra con un poco de pintura, complementos  paint, add-ons, un nuevo tapizado, etc.

Aquí un ejemplo de upcycling de la genial Casa Varda

Otro ejemplo de upcycle de Casa Varda:

Reutilizar es tomar algo y darle una nueva función que tal vez no fuera la original. Como muestran en My alvaged treasures este pie de cama convertido en un cartel:

 

Tanto el upcycle como la reutilización son formas de reciclar puesto se pone en práctica su esencia que es  “someter a una materia o un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener una materia prima o un nuevo producto”.

 

 

El mensaje ecológico oculto en la película Las aventuras de Tintín

Terminé (recién, recién) de ver la película Las Aventuras de Tintín, El secreto del Unicornio (2011) y me sorprendió ver el mensaje relacionado al medioambiente que quedó en medio de una de las secuncias. ¿La vieron? ¿Se dieron cuenta a cuál me refiero?

Primero que nada, si todavía no la vieron, valga la recomendación que les hago ¡¡vean esta peli!! El jovensísimo periodista Tintín junto a su fiel compañero de aventuras, su perro Milú, tienen que encontrar un tesoro  perdido en alguna parte del fondo del mar antes que un malvado lo haga.

No se equivoquen, este film no es sólo para chicos. La historia está contada genialmente, con mil detalles para apreciar en cada escena, como no podía esperarse otra cosa del gran Steven Spielberg. El combo misterio + detective + viajes + aventuras está aprovechado al máximo. El ritmo que tienen Las aventuras.. no da respiro y, si te descuidás un momento, podés perderte algún dato fundamental para resolver el acertijo sobre dónde se encuentra El Unicornio.

Para poder encajar las piezas del rompecabezas que Tintín se empecina en armar, llega a una ciudad  costera del África (después de aterrizar forzosamente en el Sahara). Es entonces cuando el mensaje ecológico se cuela muy sutilmente en medio de la trama detectivesca. En este lugar hay carteles que dicen “ESCASEZ DE AGUA” y se ven largas filas de personas que esperan su turno para poder conseguir algo de este vital elemento.

Tintín asiste a un concierto de ópera en una especie de ciudadela donde viven las personas ricas del lugar y allí se ve claramente cómo los poderosos no sólo no pasan sed sino que además tienen lagos y fuentes de aguas danzantes. Pueden tener todo esto porque ellos viven del otro lado de la gigantesca represa, mientras el resto de los lugareños padecen por un vaso de agua. ¡¡Qué increíble (y tan cierto) detalle!!

Estando en la ciudad se desata una persecución asombrosa en sidecar en la que el Capitán Haddok (el otro gran protagonista de Las aventuras..), de pura torpeza, en vez de disparar con la bazooka a quienes los perseguían, dispara a la represa, destruyéndola y permitiendo que el agua fluya nuevamente hacia el pueblo. 

Así como se los cuento, este detalle del agua en Las aventuras de Tintín es algo ínfimo, casi incidental y que puede pasarte desapercibido porque pasan muchas cosas al mismo tiempo. Pero me pareció sencillamente sublime colar un tema tan importante en medio de esta historia y, de alguna manera, ponerlo a la vista de todos los millones de espectadores que la han visto en el mundo desde su estreno en diciembre pasado.

La moraleja que nos deja Tintín es: los poderosos quieren el agua pero el agua es una riqueza de toda la Humanidad. Da para pensar, ¿no les parece?

Les dejo un trailler para que se emocionen como yo con la peli y no puedan esperar a verla! (Habrá segunda parte, así que a no desesperar).

Los pequeños detalles que me hacen actuar como una fanática de la ecología

Últimamente vengo preguntándome muy seriamente cuándo me volví una loca ecológica. Quiero compartirles mi experiencia a ver qué les parece y que me cuenten si soy la única o a ustedes también les pasa.

Hace unos meses fuí a la casa de una amiga y me sorprendí a mi misma sintiendo que se me prendía una lucecita rojo en mi cerebro cada vez que veía que hacía algo “anti ecológico”. Para que entiendan bien a qué me refiero, mientras miraba a mi amiga cocinar noté que:

1. dejaba la canilla abierta mientras lavaba los platos,

2. Dejaba la heladera abierta por varios minutos -dejando perder el frío y haciendo que consuma más energía-,

3. tiraba todos sus residuos sin clasificar y para peor mandaba a la basura alimentos que estaban casi en perfecto estado sólo porque “hacía una semana que estaban en la heladera”. El súmun fue, sin dudas, cuando tiró una salsa que se había puesto fea ¡¡por el inodoro!! La sola idea de gastar 20 litros de agua en una descarga innecesaria me sacaba canas verdes.

Con estas dos acciones bastó para que mi alma sensibilizada con la cuestión ambiental pusiera el grito de horror en el cielo pero, aún así, no dije nada. ¿Qué derecho tengo de señalar con el dedo lo que hace en su propia casa? Además -pensé –¿no será que estoy demasiado fanatizada con todo esto? Tal vez esté exagerando.

La cuestión volvió a mi mente un día en el StarBucks, lugar al que me gusta mucho ir pero que me hace sentir culpable porque todo lo que se consume viene en envases desechables. Esto siempre hace resurgir mis preocupaciones por todos esos implementos que se consumen a diario en las ciudades y que duran un uso y van directo al tacho ¡sin clasificar! ergo, sin posibilidades casi de ser recicladas.

Cubiertos, bandejas, bolsas plásticas, packaging de todo tipo. Pensar que con tan poco como tener un cesto extra, separar la basura y encargarse de depositarla en el lugar adecuado alcanzaría se haría tanto bien al planeta. Este es otro punto sensible de mi conciencia ambiental que se siente al borde del abismo al ver cómo a tantas personas aún les pasa desapercibido.

Así fue como en mi último paso por Starbucks, y más allá de que sus vasos son de cartón, no pude dominarme y terminé trayéndolos conmigo y usándolos para unos brotes de ajíes que tenía que transplantar. La duda volvió a asotarme: ¿estaré perdiendo mi cordura? ¿qué hace una persona cuerda con unos tarros sucios en el bolso? Lo dejé pasar, no creía que fuera tan tremendo aún.

Claro que poner el agua que sobra del mate en mi regadera (bidón de jugo reutilizado) para hidratar a mis plantitas no es nada alocado. Tal vez tener las botellas de vidrio (y todo elemento de este material) separadas de los residuos por meses porque no tenía oportunidad de tener cerca un lugar donde llevarlos a reciclar no fuera tan grave, me dije.

Pero volví a sentir que tal vez estuviera desvariando un poco cuando me fuí (a falta de tener coche) en un viaje de una hora en tren y colectivo hasta la casa de mi mamá con las botellas, unas quince en total y pesaban bastante, porque cerca hay uno de esos súper cubos para dejar el vidrio para reciclar. Eso fue un poco extremo, podría decirse.

Tal vez sea medio extraño haber levantado alguna que otra pila del suelo porque me daba no se qué dejar que fuera a contaminar el agua si yo podía impedirlo. Si lo pienso mejor, ya cuando trabajaba de recepcionista separaba los papeles y plásticos y se los daba al primer cartonero que pasara. ¿Acaso mi conciencia ambiental estuviera haciéndome actuar de formas extrañas? ¿Seré muy rara?

¿Soy la única que siente real indignación al ver a los encargados de los edificios lavando las veredas cada mañana (limpio sobre limpio) y dejando correr el agua como si no fuera escasa? Son esos los momentos en que siento que debería dejar salir mi Justiero Ecológico para impedir semejantes barbaridades.

Aún veo muchas personas (¡y de todas las edades!) tirando papeles o botellas al piso sin pensar en que tal vez en un rato ellos vuelvan a pasar por allí y estén entre la basura que ellos mismo generan. Estas cosas me exasperan sobremanera… ¡¡quisiera decir a los gritos que hacen mal!! ¡¡qué esperan para empezar a cambiar las cosas por ellos mismos!! Pero no hay caso, es un riesgo que no me animo a tomar. Lo más seguro es que quede como la loca y me den una mirada de indiferencia que no soportaría.

Por eso, la última vez que cené con cubiertos plásticos y tomé en vasos descartables volví a envolverlos en servilletas para que no ensucien y me los traje a casa para tirarlos con los desechos reciclables como corresponde. Por eso, seguiré diciendo “la bolsita no hace falta” cuando salga de compras, aunque me miren como si tuviera un fetichismo a la inversa. Porque mis acciones sí las puedo controlar y haciendo lo que corresponde, la lucecita roja de alarma en mi cabeza se apaga.

Tal vez sea una fanática -y todavía hay quien me mira raro cuando voy a dejar la bolsa en el tacho de reciclables indicado, aunque no lo crean- pero puedo decir que desde mi lugar, estoy haciendo algo por el mundo y por el prójimo. Siempre se puede hacer más, mucho más, ¡por supuesto! y a eso apunto pero mientras tanto ¡estoy feliz que mi conciencia sea cada día más verde!

(Aproveché a ilustrar la nota con muchas fotos que saqué en estos meses que tienen un denominador común, adivinen cuál!)

El Tecnotren, el transporte ecológico inventado en Argentina que une pueblos

Quiero contarles del Tecnotren, un invento argentino que me encantó. Lo conocí a través de una nota en la revista Hecho en Buenos Aires, una iniciativa muy copada que fue pensada como un medio de comunicación para ser vendido exclusivamente por personas sin empleo como una manera de reinsertarlos en el mundo laboral. Se consigue en Capital y hay publicaciones similares en otras grandes ciudades del mundo.

Volviendo al tema, el Tecnotren es un vehículo que fue pensado para aprovechar las vías del tren que quedaron muertas luego del plan de desmantelamiento de este noble medio de transporte que se llevó a cabo en los años 90 en nuestro país. Es un invento que se caracteriza por ser innovador y ecológico.

Lo es, primero, porque es un transporte público que puede llevar hasta 150 pasajeros, lo cual siempre es mejor que tener decenas o cientos de autos con apenas una persona a bordo circulando y produciendo sus emosiones poco “ecoamigables”. Segundo, fue creado para consumir poco combustible  y, tercero, funciona con un motor diesel de Fiat Duna que no tiene que ser necesariamente nuevo sino que puede ser uno usado.

El Tecnotren nació de las elucubraciones del ferroviario de raza Jorge Beritich (76) quien tras dedicar toda su vida a los trenes no podía soportar la idea de que hubiera miles de kilómetros de vías en desuso. Menos áun podía ver cómo los pueblos habían caído en el olvido por la desaparición de esos vagones que los conectaban con el mundo.

Para el año 2003 su idea se transfomó en prototipo que se llamó Microtren y que recién pudo ser probado en las vías cuatro años después tras mucho trabajo a prueba y error. El lugar donde se hizo la primera prueba fue, por consejo de expertos ferroaficionados, la estación Bavio de General Mansilla, Magdalena, en la Provincia de Buenos Aires.

Se consideraba a Bavio como el lugar indicado en tanto que cuando cayó en desuso el tren, los lugareños se encargaron de impedir el desguace y subasta de las vías e instalaciones ferroviarias favoreciendo a la preservación de las mismas.

La prueba del Microtren fue un éxito y se siguió mejorando hasta llegar al Tecnotren tal como lo conocemos ahora (se le añadieron dos vagones más). Este transporte moderno y simpático es bidireccional y autónomo y alcanza los 40 kilómetros de velocidad.

Su piso es bajo –  a sólo 20 centímetros del suelo- y al no tener escalones ni pendientes hace que subir y bajar sea fácil y tan práctico que no se necesita de los andenes como sí ocurre en los trenes comunes. Esta característica lo hace perfecto para el uso por parte de personas en sillas de ruedas.

Actualmente, el Tecnotren se encuentra funcionando en la provincia de Entre Ríos uniendo los pueblos Oro Verde y Colonia Avellaneda con Paraná. En el trayecto de 40 minutos hay 25 paradas porque se detiene allí donde haya una persona que le haga señas para subir, como si fuera un colectivo.

Estos pueblos de apenas dos mil personas habían crecido junto con el tren y vieron cómo su ritmo se apagaba cuando éste dejó de pasar. Con el Tecnotren la historia cambió nuevamente, para bien.

Los beneficios de este medio de transporte que consume poco (20 litros de gasoil al día) y contamina menos, que reaprovecha vías y que es liviano y seguro, hacen que las perspectivas de crecimiento sean muy amplias. Sólo por mencionar algunos proyectos: empezará a funcionar para trasladar alumnos dentro de la Universidad de San Martín, arrancará en Santa Fe y también se espera su llegada para conectar las facultades de la Universidad de La Plata.

Desde Alternativa Verde apostamos a medios de transportes como el Tecnotren: redes públicas que aplican conceptos ecológicos y que permiten conectar a las personas. Ahora sí, los invito a dar un viajecito en este gran invento, ¿se suben?

Para más información, visitá la web oficial de Tecnotren

Todas las fotografías son propiedad de Tecnotren.